UdeC en paro (periodismo): “Mi experiencia en la UdeC”

El año 2013 fue para mi un año de cambios, dejé de ser una dueña de casa y madre para ser una estudiante de periodismo en una de las tres mejores universidades de Chile, la prestigiosa Universidad de Concepción, más conocida como UdeC. Como la primera de mi familia (compuesta por mi madre dueña de casa, mi padre obrero, mi hermana estudiante de cuarto medio y mi pequeño hijo de tres años) tenía una gran presión sobre mis hombros: debía estudiar y ser un ejemplo para mi hermana que también aspiraba a entrar a tan prestigioso centro educacional, sin embargo, pasaron solo un par de días para que me diera cuenta de que “la mejor universidad del sur de Chile” solo tenía el nombre.

 Recuerdo aquellas clases de narración con Tito Matamala, si, el mismo que fue funado el año 2017, en las que se nos apagaban los computadores de la nada o que no podíamos entrar a INFODA porque se caia el internet, o porque los equipos simplemente se pegaban en medio de un trabajo; bueno las clases a las que el dios Matamala se dignaba a asistir, porque (y tengo correos que lo demuestran) “se sentía como la mona”. He de decir que la facultad argumentó que no sabía de las reiteradas ausencias de este sujeto, y el tema quedó en nada.

Así, seguí estudiando entre salas que se gotean, tambien recuerdo el frío que se sentía en las salas por la falta de calefacción. No sabía si reír o llorar, el sueño se empezaba a caer a pedazos, no puedo recordar el momento exacto en que me di cuenta de que se me vendió un producto que venía con fallas y además sin garantías, hubo que paralizar una facultad para tener rampas de acceso, para que en las salas del primer piso pudiera entrar un alumno en silla de ruedas o con movilidad reducida, ¿se construyó un ascensor con qué fin? si un alumno con movilidad reducida no puede ir a decanato, por lo menos no sin ayuda porque en el tercer piso, entre el ascensor y el decanato hay peldaños sin rampa, si, ¡en una universidad supuestamente inclusiva! 

El año 2015 tuve un accidente, lo que le podría pasar a cualquier alumno, al principio

no me daba cuenta de lo mal ubicados que están los accesos para personas con discapacidad, desde el año 2018 debo usar bastón y llegar a la facultad de Cs Sociales es un verdadero martirio, rampas en mal estado o inexistentes, si quiero subir al foro, hay escalones, para ir a la biblioteca hay una rampa por el lado de educación pero si voy por el otro lado que me queda más cerca debo volver a subir escalones, y pienso en mis compañeros que utilizan silla de ruedas, en invierno no hay un techo que cubra las rampas, es aberrante que una universidad que cobra aranceles tan elevados no se preocupe de sus estudiantes, no realmente.

Y es así como los que debían ser los mejores años de mi vida, en la universidad de mis sueños, y estudiando algo que me gustaba, se fueron transformando con el paso del tiempo en una verdadera decepción.

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