Micro y macro-machismos en la industria del animé-manga

Este artículo lo escribo, basada en el post de la página de Instagram @kittenposting de hace algunos días, donde se cuestiona el machismo que existe en animes y mangas. A este, se suma otro sobre la pedofilia. Ambos, son parte de lo que yo pienso como mujer y parte de la comunidad “otaku”; sería raro decir que el machismo en el anime no existe, claro está que las dimensiones de un personaje masculino difiere completamente a lo plano de un personaje femenino.

He visto anime desde que era una niña, uno de los primeros fue Dragon Ball; la historia de Goku, el saiyajin que vino a la Tierra me dejó pegada y sobretodo sus peleas, por lo que lo sigo hasta el día de hoy. Sin embargo, el desarrollo de los personajes femeninos deja bastante que desear, a excepción de Bulma. Milk se convirtió en una esposa, ama de casa y muy gruñona madre, que debió lidiar constantemente con las constantes peleas (y muertes) de Goku, cuidando a Gohan y Goten en ese proceso.

Por su parte, ellos sobreviven gracias al dinero de Ox Satan y luego de Mister Satan, por lo que ella literalmente tenía que “tirar la casa por la ventana” para que su marido hiciera algo por su vida. Y en Naruto pasa algo similar, las mujeres son vistas (casi) como inútiles al lado de un hombre, son pocas, por no decir casi ninguna las que destacan por su fuerza. Así, básicamente es Tsunade quién más destaca por haber sido la 5ta hokage y ser una de las más fuertes en la historia, pero aún de ese modo, deja mucho que desear. Lo mismo pasa con las cercanas al protagonista, Sakura, Hinata y Kushina, esta última, de la cual sabemos muy poco en el fondo ya que casi todo, se limita al 4to hokage.

Yendonos a otros extremos y saliendo del shonen, hay un género en particular que es muy popular hoy en día y en él cual existe un nivel de misoginia bastante fuerte, se trata del yuri y el yaoi. En este se habla, insinúa y muestra constantemente la violacion por instinto (típica “excusa” de “la carne es débil”) en la cual se trata a los hombres (ya que la mayoría de este tipo de mangas y animes exitosos son exclusivamente sobre hombres gays) como objetos de deseos para los seme (hombre “activo” en la relación), en su mayoría son estereotipos similares a los de animes abiertamente machistas con relaciones heterosexuales. Sin embargo, lxs consumidores de este contenido, en su mayoría mujeres, pese a que reconocen que existe este tema, no están dispuestas a cambiar está situación.

Mujeres en la industria oriental

La misoginia japonesa se extiende por toda la industria, siendo muy pocas las mujeres que se mueven en esta activamente. Sin embargo, las que sí lo hacen llegan a crear animes completamente emblemáticos como Full Metal Alchemist Hiromu Arakawa, o el caso de Rumiko Takahashi, creadora de InuYasha y Ranma ½. Se trata de rompedoras de esquemas, sus animes y mangas son considerados de culto y están en tops alrededor del mundo por ser pioneras. En particular, Rumiko en Ramna ½ al no poder mostrar una relación lésbica, decidió darle esta pequeña “maldición” a su personaje principal con tal que la serie pasara la censura que existía en Japón.

Los lolicon

Las lolis, pese a ser algo “diferente” también siguen la línea del machismo e incluso la pedofilia. Consisten en “arte” sobre mujeres o personajes en general, con diferencia física de edad entre sí, involucradxs en situaciones de carácter sexual. Un ejemplo es Nanatsu No Taisai, donde Meliodas constantemente abusa de Elizabeth. Si bien se explica más adelante el transfondo de la historia, la Elizabeth actual no deja de ser una menor de edad que normaliza el toqueteo de Meliodas.

Se trata de un tema serio, que da mucho para hablar por lo que es necesario cuestionar todo lo que vemos a diario y el porqué lo vemos.
No estoy diciendo que dejemos de ver anime solo por eso, sin embargo debemos tener un ojo crítico a la hora de analizar conductas micro a macro machistas, ya que nos ayudaría a ver un trasfondo mucho más realista de lo que son este tipo de contenidos.

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